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Decana de las Revistas
Biomédicas de Bolivia
Volumen LXX; número 12,
febrero - marzo 2005
Número dedicado a conmemorar el centenario de creación de la Revista
1905 - 2005
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HOMENAJE AL DIRECTOR DE LA
REVISTA DEL INSTITUTO MÉDICO, |
El cumplimiento del deber honra a quien lo acata. Porque así queda implícita, la exigencia máxima que abarca la vida, al punto que ella misma pueda doblar la rodilla para darse en sacrificio si así lo exige lo imperativo. La cárcel voluntaria del deber es la llave de la libertad consciente.
Pero hoy, en esta asamblea Ilustre, dentro de mí ese deber cede su rigor para señalarme tan solo cómo transitar las sendas de la emoción, de la gratitud, del recuerdo y del homenaje.
Traigo palabras reverenciales y no las palabras de las apoteosis ni aquellas de los panegíricos. Traigo palabras contenidas como el oro en su cuño, en un ceñido sentido de verdad, porque la verdad, junto con el amor, encarnan los dos más hermosos rostros que nos muestra la vida.
Como algunos hombres que han pasado por diversas circunstancias, he ido coleccionando en un archivo privado una serie de escritos, míos y ajenos, historias, reflexiones, pensamientos y vivencias permanecen aún desordenadas e incompletas y que he dispuesto sean entregadas a mis hijos para que, una vez desaparecido, tengan una cabal idea de lo que hizo, pensó, sintió y sufrió su padre.
En esta ocasión y en homenaje al fausto acontecimiento que celebramos y a su digno Director he tomado partes de las ideas que mejor vienen al caso y como he sostenido en el párrafo superior, se ajustan más al coloquial sentimiento, alejado
I
EL SENTIDO DE LA AMISTAD
“Un amigo es la persona que nos muestra el rumbo y recorre con nosotros una parte del camino.” (Francisco Alberoni )
Conocí a Antonio Dubravcic ha cincuenta años. ¡ Medio Siglo, Por Dios cómo corre el tiempo y nos vuelve viejos!, yo cursaba el último año de Medicina y él, joven bachiller, buscaba afanoso el camino al que lo conducía su natural inclinación. Por lo sé no había nada en su entorno familiar que lo indujera a estudiar medicina. Sintió íntima y personal vocación por ella y respondió al llamado. A todos nos consta que lo hizo bien, muy bien.
Desde entonces y, a pesar de la diferencia de edades, nació de improviso y sin buscarla, una amistad porque- como se dice- “nos caímos bien”. Nuestro común interés en la carrera, el encarar personas, cosas y hechos, nos llevó a encontrarnos más y conversar. Con el tiempo nuestra amistad se desarrolló en profundidad y en extensión, mediante el trato, el conocimiento y el afecto mutuos; conocimos nuestras convicciones que, en muchos aspectos eran diametralmente opuestas, supimos nuestros gustos y aficiones, nos dimos cuenta de nuestros defectos y virtudes, enterándonos mutuamente el saber de su vida, de su forma de ser, de comprenderse que es comprenderle, es decir nos metimos en nuestra piel y nos hicimos cargo el uno del otro.
No vaya a creerse que todo era una taza de leche. Dotados de fuerte carácter, tuvimos acres discensos y enconadas discusiones, pero, al final, el respeto y el cariño se imponían y teminábamos con la reflexión, la serenidad , la calma y el consejo auténticamente franco.
Y así cada día, cada mes, cada año buscábamos la oportunidad para conversar donde quiera que sea, hasta el punto que los demás nos consideraban como “orgullosos, engreidos, pagados de sí mismo”, etc., lo que no era verdad pues simplemente los intereses e ideas, muy respetables por cierto, de los demás, eran otros muy distintos a los nuestros.
Mas, yo no se que signo maligno, se interpuso un buen día entre nosotros tratando de destruir de raíz esa bella amistad y aprovechándose de ciertos estados de ánimo, causó una larga y penosa separación, en la que la nostalgia ennegreció aún más esa larga noche.
Pero que a Dios gracias terminó el día en que la sinceridad, la ecuanimidad, y, sobre todo, la capacidad de recordar lo bueno que fue antes y del perdón, triunfaron y nuestra amistad regresó con la intensidad que solo puede dar lo sufrido y echando un generoso manto de olvido, pudimos expresar el clásico: “como decíamos ayer….”.
Bajo estas circunstancias, debería ser fácil para mí hablar de él. Lo sería, lo sería en efecto, si no supiera que, con la relación de sus éxitos estuviese hiriendo la natural modestia de mi amigo e incumpliría lo que afirmé al comienzo que mi presencia aquí no es para pronunciar palabras de retórica apoteosis o panegíricos de alabanza.., por muy justos que ellos sean.
Bástame con afirmar que Dubravcic es un Señor y que esta es la característica en su actuación como médico y cirujano, como docente universitario, como ciudadano, como Miembro y Director de la Revista del Instituto Médico, y como hombre, esposo y padre.
II
LA VIDAS COMPLEMENTARIAS DE UN MÉDICO
“El Médico que solo sabe Medicina, ni Medicina sabe”
(Pedro Laín Entralgo)
Dice, el lamentablemente desaparecido Médico, Filósofo, escritor y representante máximo del genuino humanitarismo cristiano, Don Pedro Laín Entralgo”, que “en la existencia concreta del hombre hay siempre una naturaleza, una vocación y un destino, y de la conjunción armoniosa o discordante entre esas instancias, o, más precisamente, de la invisible brega de la vocación personal con la naturaleza y el destino, surgen, más o menos, las diversas vidas complementarias de cada individuo”. y,añade y completa otro insigne representante del sentir humanista, Don Gregorio Marañón, diciendo que “hay una tendencia de compensar en los hombres inteligentes que viven sujetos al ejercicio de una profesión, la monotonía de este ejercicio con la práctica pública o el cultivo secreto de otras actividades”.
Las diversas vidas complementarias de Antonio constituyen una conjunción armoniosa de las facetas señaladas que se van entrelazando una con otra hasta culminar con una personalidad llena de realizaciones.
-La primera es su familia a la que consagró amor y sacrificio, construyendo un ejemplar hogar formado por su esposa Toty, sus hijas Verónica y Tatiana, las que llegado el momento, han formado también sus propios hogares que han alegrado a los Dubravcic con la llegada de los nietos que, a pesar de la lejanía de sus residencias, viven permanentemente en el corazón y preocupación de Antonio y su esposa.
-Al seguimiento cabal del concepto del médico verdadero que busca conocimientos en las ciencias de la naturaleza y en las ciencias del espíritu, única forma de responder a la totalidad del hombre enfermo, es decir, a la persona humana, en la cual no es posible desarticular el cuerpo del espíritu; complementa Dubravcic con la atracción muy temprana del estudio de las enfermedades del aparato urogenital a la lo guío el nunca olvidado maestro y amigo Profesor Luis Sauma Karma, y , perfeccionado después y sucesivamente en Colombia, los EE.UU. e Israel. Con semejante bagaje de conocimientos pudo ejercer con sobrados méritos otra de sus pasiones: la enseñanza y la docencia, en las que es inútil redundar en detalles. Bástenos decir que ha cumplido con la sentencia de Enrique Finochietto, cuando les decía a sus discípulos: “Sed Maestros y no simples profesores. Profesores hay muchos, basta con tener algunos conocimientos, una buena memoria y trasmitirlos a los alumnos con habilidad. Maestros hay muy pocos y son aquellos que se consagran totalmente a sus discípulos por los cuales lo dan todo, inclusive la vida”.
- Le gusta la buena y seleccionada lectura ( recuerdo que el primer libro que le aconsejé leer y meditarlo, fue “La Incógnita del Hombre”, de Alexis Carrel,( cuya lectura fue la que me decidió para estudiar Medicina).. Le encanta la buena música y el baile, diversión en la que es “un trompo” y yo, por el contrario, “un tronco”.
- Finalmente, la culminación de su Carrera con su ingreso al Instituto, hecho del que me vanaglorio por haber sido su presentante, y su posterior designación como Director de la REVISTA, cuyo centenario celebramos hoy,.Desde esta posición, Antonio le ha dedicado lo mejor de sus esfuerzos cumpliendo el legado recibido del primer Director de la revista y el de sus sucesores, entre los cuales – pemitidme el filial recuerdo de amor – está mi padre el Dr. José Aguirre Torres. Aún más, apasionado por la cibernética, Antonio ha abierto páginas en la Web donde se encuentran:
- la transcripción total de los artículos publicados periódicamente en la Revista:
- otra para absolver preguntas y cuestionarios a cerca de su especialidad, página que es muy visitada por médicos y alumnos nacionales y extranjeros;
- y otra a la divulgación de la Historia de la Medicina, disciplina que no puede ser ignorada por ningún médico y a la que Antonio era un poco reacio al comienzo cuando me manifestó que rechazaría la invitación de nuestro querido y erudito Dr. Alfredo Calvo Vera para presentar nuestra tesis de ingreso a la Sociedad Boliviana de Historia de la Medicina. Grande fue mi alegría al saber que hoy Antonio ha comprendido la real importacia que le da el citado exelso médico y filósofo autor de la monumental “historia Universal de la Medicina", don Pedro Laín Entralgo.
- Por todo lo dicho se puede inferir que todo fue fácil para Antonio. Al contrario tuvo y tiene inconvenientes importantes y sufrió postergaciones impensadas. Pero ha sabido superar con altura, firmeza y dignidad los momentos amargos porque lo anima un sano espíritu de superación, una fortaleza privilegiada y ha sabido seguir armoniosamente sus “vidas paralelas”
III.
“HORAS DE REFLEXIÓN”
“Nadie cumple con su deber si no va más de su obligación” E. Finochietto
Tal el título del Editorial que escribe Antonio Dubravcic en el último número de la Revista del Instituto Médico Sucre de la que es ilustre Director, y en que muestra su angustia porque, a la perdida de valores éticos del país, se ha sumado igual desconocimiento en la conducta moral y deontológica no solo del médico sino de todo el denominado equipo de salud.
Al aceptar y compartir su preocupación, yo pienso que esta triste situación no solo sucede en nuestra patria sino en todos los países del tercer mundo, donde la corrupción y el crimen se han adueñado de todos los estratos sociales. La pobreza extrema y lacerante impuesta por los círculos de poder han dividido a nuestro mundo en dos partes muy desiguales e injustas; la de los ricos y poderosos o, dicho en palabras más crudas pero ciertas, la de los ladrones y criminales; que son unos pocos audaces y sinvergüenzas; y la de los pobres y oprimidos , que constituyen la inmensa mayoría.
Si a esto se agrega que un sector de médicos, guiados por la ignorancia o por la ambición, cuando no por el bastardo afán de figuración y lucro, ha abandonado el camino de la rectitud, de la honradez, de la bondad y del humanitarismo, es decir, simplemente de la ETICA,
La reflexión expresada por Dubravcic, merece la atención de todos y es un deber ineludible contribuir a aliviar ese grito de angustia y desazón. A mi modesto entender, esta situación ha de continuar y se ha de hacer cada vez más grave si no nos empeñamos en un cabal y completo cambio de la estructura y de la conducta social: si no liberamos a tiempo a nuestra Patria de gobiernos y gobernantes sirvientes de los imperios económicos y de los políticos y “revolucionarios” que solo se han ocupado de robar y denigrar nuestro querido solar patrio.
Y en cuanto al médico y a la medicina se refiere, creo que por lo menos a lo que a nuestro medio se refiere, El Instituto, a través de su Revista tienen el ineludible deber de protagonizar esta dura batalla, con el ejemplo cabal de juramento hipocrático de sus miembros y la difusión de sus ideales.
Yo por mi parte y para iniciar tan ardua como noble labor, me permito transcribir dos bellas páginas que, separadas por una gran distancia de tiempo, expresan iguales apreciaciones de Ética que ennoblecen nuestra profesión :,en boca de dos eximios representantes de lo más eximio y sacrificado cumplimiento del deber médico:
ORACIÓN DE MAIMÓNIDES
Oh Dios, llena mi alma de amor por mi arte y por todas las criaturas.
Que no admita que la sed de ganancia y el afán de gloria me influencien en el ejercicio de mi arte, porque los enemigos de la verdad y del amor de los hombres podrían fácilmente hacerme abusar y apartarme de hacer bien a tus hijos.
Sostén la fuerza de mi corazón para que esté siempre pronto a servir al pobre y al rico, al amigo y al enemigo, al bueno y al malo.
Haz que no vea en el hombre más que al que sufre.
Que mi espíritu se mantenga claro en el lecho del enfermo, que no se distraiga por cualquier pensamiento extraño, para que tenga presente todo lo que la experiencia y la ciencia le enseñaron; porque grandes y sublimes son los progresos de la ciencia que tienen como finalidad conservar la salud y la vida de todas las criaturas.
Haz que mis pacientes tengan confianza en mí y en mi arte y que sigan mis consejos y prescripciones.
Aleja del lecho de mis pacientes a los charlatanes, al ejército de parientes que dan mil consejos y a aquéllos que saben siempre todo; porque es una injerencia peligrosa que, por vanidad, hace malograr las mejores intenciones y lleva mucha veces a la muerte.
Si los ignorantes me censuran y escarnecen, otórgame que el amor de mi arte, como una coraza, me torne invulnerable, para que pueda perseverar en la verdad sin atender al prestigio, al renombre y a la edad de mis detractores.
Otórgame, Dios mío, la indulgencia y la paciencia necesaria al lado de los pacientes apasionados o groseros.
Haz que sea moderado en todo, pero insaciable en mi amor por la ciencia.
Aparta de mí la idea de que lo puedo todo.
Dame la fuerza, la voluntad y la ocasión para ampliar cada vez más mis conocimientos.
Que pueda hoy descubrir en mi saber cosas que ayer no sospechaba, porque el arte es grande, pero el espíritu del hombre puede avanzar siempre más adelante.
ALGUNOS AFORISMOS DEL PROFESOR DOCTOR RENÉ FAVALORO
“La ciencia es la expresión de una necesidad inherente al ser humano y, en todo caso, está ligada a la función superior de su naturaleza inteligente: la capacidad de crear”.
“Ha llegado el momento, insisto, de detener el girar constante de nuestro planeta. Examinarlo, examinarnos, hacer el diagnóstico correcto y buscar juntos el tratamiento adecuado. Sólo lo lograremos si entendemos que estamos convocados por un compromiso ineludible: debemos luchar por una sociedad más justa y equitativa, sin prejuicios de ninguna índole. Sólo lo lograremos si no nos apartamos nunca de los lineamientos éticos basados en el respeto a la dignidad del hombre. Debemos trabajar, trabajar y trabajar con pasión. Siempre habrá tiempo para el ocio fecundo, en beneficio de todos. Hemos de esforzarnos para mejorarnos individualmente pero entendiendo que formamos parte de una sociedad que demanda nuestra participación. Cuanto más destacada sea nuestra posición individual más grande será nuestro compromiso social. Ha llegado la hora de trabajar con humildad y modestia verdaderas. Hay que aprender a no marearse con las alturas de las montañas. En la montaña de la vida nunca se alcanza la cumbre”..
“En cada acto médico debe estar presente el respeto por el paciente y los conceptos éticos y morales;
entonces la ciencia y la conciencia estarán siempre del mismo lado, del lado de la humanidad”.
“Nunca recibí distinciones a título personal. Para mi el “nosotros” siempre estuvo por encima del “yo”.
“La salud sólo puede mejorarse con equidad social”.
“La gloria no me interesa. Me gustaría pasar mis últimos días criando gallinas”
“En el Congreso de Angostura de 1819, Bolívar decía que América debe razonar y pensar un mundo nuevo en el que La República sea “eminentemente justa, eminentemente moral, que encadene la opresión, la anarquía, la culpa, que haga reinar la inocencia, la humanidad, y la paz, que haga triunfar bajo el imperio de las leyes inexorables, la igualdad y la libertad”
“Tuve suerte en la vida. Primero, la suerte de haber nacido en un lugar pobre donde me enseñaron la importancia del trabajo y la honestidad.
Segundo: Haber ido a la escuela laica, gratuita y obligatoria. Después al colegio nacional. Cuarto, el hospital Policlínico de La Plata. Quinto: Haberme ido a los EE.UU. y sexto, haber vuelto para cumplir el sueño de fundar mi Instituto ¿Qué más puedo pedir?
“Trabajo al máximo porque no sé donde voy a estar mañana. Pero como decía mi abuela, nadie se muere por trabajar mucho”
“Vengo de un barrio muy pobre y pasé doce años como medico rural. Llevo el olor a rancho para siempre: una mezcla de humo y de mugre”.
“¿Alguien ha pensado alguna vez lo que significaría que los países latinoamericanos con reservas incalculables de agua, bosques, cereales, hierro, cobre, estaño, petróleo y enormes extensiones de tierra virgen, con principios sólidos-excluyendo falsos nacionalismos ya que el verdadero dice que cada país mantenga, como es lógico, sus particularidades-, se unieran estructuralmente para que, de una vez y para siempre, ocupemos un lugar en el mundo?
“Estoy absolutamente seguro de que el cambio de rumbo sólo puede lograrse a través de la enseñanza. Sus objetivos principales son:
1. Consolidación de los principios éticos del hombre.
2. Profundización de la democracia.
3. Construcción de la identidad nacional y unidad latinoamericana.
4. Generalización económica con elevación de los índices de productividad y mayor equidad distributiva”.
“No quiero que hablen de mí, que me endiosen, que me pongan de ejemplo, que hagan sensacionalismo con mi persona. En el pueblo de Jacinto Aráuz, con mi hermano Juan josé, atendíamos hasta sesenta pacientes por día. Pero eso no merece una medalla. Es al revés: poder vivir esa experiencia fue un privilegio”
“Voy al cine y no quieren cobrarme la entrada. Tomo un taxi, y el chofer intenta regalarme el viaje. No puedo caminar veinte metros por la calle, sin que alguien me pare y me elogie. Pero todo eso, lejos de envanecerme, aumenta mi sentido de responsabilidad. Dios me libre de ser tomado como modelo. ¡Desgraciado el que se cree tal cosa!”.
“Siempre he creído que toda realidad futura se eleva sobre cimientos de ideales y utopías. Sin duda, soñar es tarea fecunda. Dejaría de existir si no tuviera por delante desafíos que involucren por sobre todas las cosas, contribuir dentro y fuera de mi profesión al desarrollo ético del hombre”
“Proceder con honestidad en aras de la dignidad del hombre es el compromiso más trascendente en nuestro corto paso por este mundo”
“Los progresos de la medicina y de la bioingeniería podrán considerarse verdaderos logros para la humanidad cuando todas las personas tengan acceso a sus beneficios y dejen de ser un privilegio para las minorías”
“No hay diferencias entre ricos y pobres, sólo hay pacientes''.
“Debe entenderse que todos somos educadores. Cada acto de nuestra vida cotidiana tiene implicancias, a veces significativas. Procuremos enseñar con el ejemplo”.
“La ciencia es una de las formas más elevadas del quehacer espiritual pues está ligada a la actividad creadora del intelecto, forma suprema de nuestra condición humana”.
“Me gusta comparar una operación de corazón con una borrasca en el mar, y al cirujano con el capitán de un barco. Aún en los peores momentos de la borrasca, el capitán debe saber donde está el barco. Un consejo que no les vendría mal a los políticos...”
“El trabajo sacrificado y la entrega son necesarios....Los logros son hijos del esfuerzo”.
“Es necesario insistir una vez más que si no estamos dispuestos a comprometernos principalmente los universitarios a luchar por los cambios estructurales que nuestro país y toda Latinoamérica demanda principalmente en educación y salud seguiremos siendo testigos de esta sociedad injusta donde parece que el tener y el poder son las aspiraciones máximas”.
“La medicina no ha podido apartarse de la mentalidad de esta sociedad en la que el dinero es lo que importa. Y por desgracia no puedo dejar de admitir que aquí y en todo el mundo hay una gran comercialización de la medicina. También es cierto que se indican tratamientos u operaciones que no son necesarias”.
“Los genios no existen. A la capacidad individual hay que agregarle ¡siempre! el trabajo y la dedicación. El genio se construye con sangre, sudor y lágrimas....”.
“La única aristocracia, el único elitismo, es el de las neuronas. A la universidad tienen que entrar todos (pobre y ricos), pero con comprobada capacidad neuronal”.
“Hay diez reglas de oro para los jóvenes: 1) honestidad; 2) culto a la verdad; 3) defensa de la libertad; 4) lucha por la democracia; 5) solidaridad; 6) responsabilidad y compromiso en todos los frentes; 7) lucha por la dignidad del hombre; 8) pretender una vida mejor en la Tierra; 9) bregar por la unidad latinoamericana; y 10) entender que nada, nada se consigue sin esfuerzo. Si hoy tuviera que escribir mi testamento moral, sería éste”.
La historia clínica está por encima de cualquier avance tecnológico.
Todos los pacientes son iguales.
El trabajo es en equipo.
Máximo respeto al médico de cabecera.
Cobrar honorarios modestos.
Hacer docencia e investigación.
Prevenir, estimular la vida sana.
No perder el humanismo
Abogar por la paz.
El optimismo tiene efectos biológicos.
Dr. René Favaloro “Sus diez reglas de oro”
HONESTIDAD. No hay proyecto posible si dejamos de ser honrados. El culto a la verdad es prioritario.
Defender la LIBERTAD como condición esencial para el desarrollo del hombre.
Luchar por la consolidación de la DEMOCRACIA PARTICIPATIVA con una mayor equidad distributiva.
La JUSTICIA SOCIAL es uno de los principios éticos capitales.
Debemos ser SOLIDARIOS.
Debemos ser RESPONSABLES. A nuestra responsabilidad individual se agrega nuestra responsabilidad familiar y colectiva. Basta de escapismos. Todos necesitamos estar comprometidos.
Nuestras vidas deben dedicarse principalmente a luchar por la DIGNIDAD del hombre.
Pretendemos una VIDA MEJOR aquí en la Tierra.
Debemos bregar por la UNIDAD LATINOAMERICANA.
Nada se consigue sin ESFUERZO. Hay que trabajar, con fe, con esperanza todos los días.
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Hago votos para que el Señor nos permita reflexionar y obrar en consecuencia. Este sería el mejor trabajo que realicemos por nuestra humanidad, y, sin suda, en este magno día, el mejor homenaje al centenario de la Revista y a su digno Director para el que pido fervorosas bendiciones.
NOTAS
*La mayor parte de ideas contenidas en este trabajo han sido extraídas de la colección de apuntaciones inéditas “De las Noches Largas y los Cortos Días de un Viejo Médico, A.A.S.
Maimónides, Moisés [Rabi Moisés ben Maimón] (Córdoba, 1135-id., 1204) Rabino y filósofo judeoespañol. Procedía de una familia distinguida y muy erudita, gracias a la cual él mismo adquirió una vasta cultura. Aunque en los primeros años de su vida adulta pudo subsistir gracias a las rentas de su hermano, un acaudalado comerciante, tras la muerte accidental de éste Maimónides se vio obligado a ejercer como médico. Autor de diversas obras, entre las cuales se cuentan Siraj (Dilucidación), escrita en árabe, Dalâlat-al-Háirin, traducida al hebreo como More nebuchim (Guía de los extraviados) y Mishné-Torah (Repetición de la ley), escrita originalmente en hebreo. Su doctrina, de carácter ecléctico, trataba de conciliar la tradición aristotélica con las creencias de la tradición rabínica judía. Es considerado el filósofo más importante de la Edad Media en la tradición judía, y su influencia llegó hasta santo Tomás y Alberto Magno. Realizó también aportaciones de interés en los campos de las matemáticas, la lógica y la astronomía.
Dr. René Favaloro (14 7 1923 / 30 7 2000). Eminente médico argentino de trascendencia mundial y un humano excepcional en todos los órdenes; que en su paso por la vida fué un gran estudioso y un trabajador incansable, siendo ejemplo cabal para todos, ayudando sin tregua a mejorar la calidad de vida de los que padecían enfermedades del corazón principalmente, etc., luchando tenaz y permanentemente contra la muerte; cuidando lo más valioso de cada humano, que es la vida; y en este accionar desarrolló ampliamente la técnica del bypass-aortocoronario, de su creatividad, que salvó miles de vidas, creando un Instituto para servir a toda la comunidad, sin la más mínima discriminación entre ricos y pobres, con la permanente postura de la equidad social. Fue un cabal ejemplo de laboriosidad, abnegación y creatividad, con la certera demostración, que gente de origen humilde, como en su caso, puede trascender a nivel nacional e internacional, cuando se pone esfuerzo y pasión en su profesión; suicidándose para que lo escuchen, en el marco de una sociedad, que tiene en alto porcentual bajo nivel educativo-cultural, y una idiosincrasia que no es para tomarla en cuenta como ejemplo bien positivo, habiendo sí el Dr. René Favaloro, haber sido un estupendo ejemplo para toda la humanidad